sábado, 24 de noviembre de 2012

Seguro que merece la pena

No entiendes cómo alguien puede perturbar tanto tu mente. Cómo alguien puede hacerte cambiar de idea en una décima de segundo. Das tu todo para nada. Das la nada para un todo. Incomprendida, absurda… débil. Y entonces le miras y no entiendes por qué está pasando todo esto. No sabes en qué momento empezó ni sabes en qué momento terminará. Le miras y piensas en si quieres que sea él a la persona que quieras ver cuando despiertes por la mañana, si quieres que sean sus brazos los que te rodeen, y… y no lo sabes. No sabes imaginarte despertando a su lado, no sabes si mañana seguirá esto. Notas algo raro. Algo que aún no ha terminado de conectar. Pero no quieres dejarle, no quieres mandar a la nada todo ese tiempo de lucha y de riesgo por alguna tontería momentánea. No sabes qué quieres, pero sí sabes qué quiere y a quien quiere, y te quiere a ti. No sabes ni si quiera si te estás engañando, o le estás engañando, pero sigues, y si sigues es porque piensas que merece la pena, lo más mínimo, pero la merece…seguro que la merece.

Sentir

La vida es eso que pasa mientras tú esperas que esperen que les estás esperando. No hay duda, todo lo que puedas imaginar (y más), NO va ...