martes, 26 de agosto de 2014

Queridos 18

Queridos 18,
Llevaba tanto tiempo deseando que llegara este día que hoy ha llegado y ya no lo ansío tanto. Y es que dicen que el tiempo pasa volando… y es verdad. Miro a mi alrededor y parece mentira cómo ha cambiado todo, cómo han cambiado todos, cómo he cambiado yo.
Me da miedo pensar en el futuro pero es lo que toca ¿no? Es la edad de tomar decisiones, de las serias. Ya no basta con elegir entre los sabores del helado que te quieres comer. Ahora toca decidir qué quieres ser, dónde quieres estudiar, qué camino elegir para ser feliz…
Es curioso porque nos pasamos toda la vida buscando la felicidad cuando es ella la que nos busca a nosotros… en cada instante, sin que nos demos cuenta. Y así van pasando los días, los meses, los años.
Hechas la vista atrás y no puedes evitar suspirar. Suspiras por los que ya no están y desearías que estuvieran, suspiras por los que podrían estar y no están y suspiras por los que están y te encanta que estén.
Odias que la vida sea tan injusta, que no te deje seguir compartiendo momentos como tus 18, tu graduación o simplemente un día cualquiera con personas tan importantes como ellos, mis abuelos. Pero también agradeces haber compartido otros muchos momentos del pasado con ellos… y es que una persona nunca muere si sigue habiendo alguien que la recuerde.
Me da miedo tomar la decisión incorrecta. Me da miedo la distancia. Me da miedo el olvido. Me da miedo echar de menos. Me da miedo un futuro infeliz. De pronto han aparecido todas las dudas, todos los temores, me ahoga pensar en el mañana.
Es inevitable equivocarse, es inevitable pensar en lo cruel que ha sido la vida contigo cuando has luchado por algo y no te responde como tú quisieras que te respondiera.
El caso es que de una manera u otra, la vida te ayuda. Te ayuda a ser fuerte, a no tirar la toalla, a luchar por lo que quieres, a no rendirte y sobre todo a no buscar la felicidad, sino a vivir feliz constantemente… de eso trata la vida.
Y ante cualquier golpe hay dos opciones: llorar o curar la herida. Asique dame Betadine que esto se cura rápido.
Y doy gracias a Dios, por esta vida, por estos 18 años… por mis padres, por mi hermano, por mi familia entera, por mis amigas y por las personas especiales que han marcado mi corazón.
18 años de risas, de locuras, de nuevos amigos, de amigos para siempre, de loves, de amores imposibles, de amores pasajeros, de amores duraderos, de lucha, de esfuerzo, de bailar, de actuar, de cantar, de fe, de alegrías, de tristeza, de pérdidas, de nacimientos… 18 años de los que no cambiaría nada.
Como dice la canción: ‘somos el resultado de todo lo que hemos vivido’ y yo, con 18 años recién cumplidos, estoy inmensamente orgullosa de ser quien soy.
Comienza una nueva etapa en mi vida, a disfrutar.

Sentir

La vida es eso que pasa mientras tú esperas que esperen que les estás esperando. No hay duda, todo lo que puedas imaginar (y más), NO va ...