viernes, 5 de diciembre de 2014

Puntos suspensivos que no cierran nada

Tienes miedo a que vuelva a quererte y ponga tu mundo, de nuevo, patas arriba. Pero ¿sabes? No voy a volver a quererte... porque nunca he dejado de hacerlo.
Es curioso, aún sigo riéndome contigo cuando, en verdad, hace tiempo que dejaste de hacerme gracia.
Y esque nunca me ha gustado echar la vista a un lado (y el corazón a otro). Por eso evito mirarte a los ojos, por si vuelvo a inundarme en ese mar de dudas de las que ni tú mismo sabrías responderte.
Y no juegues conmigo , porque a apuestas no me gana nadie desde que hiciste trampas la última vez que puse mis cartas sobre la mesa.
Dicen que más vale pájaro en mano que ciento volando pero tú y yo nunca llegamos a ver las perdices de algún final feliz.
Asique aquí estoy, con las manos vacías y el corazón lleno de heridas que comienzan a cicatrizar solas... y es que se han dado cuenta de que no volverás a curarlas porque tus puntos suspensivos no cierran nada.
Estoy cansada de fingir que todo me la resbala, que no me afecta darte un beso o que, como a ti, no meimporta si hoy no has tenido un buen día.
Busco tus pestañas en las de cualquiera algún sábado, pero no hay domingo que pase sin que recuerde el eco de mi risa con tus payasadas cuando estaba triste.
Es jodido seguir a pie de cañón cuando en realidad no hay nada que me sostenga. Por eso intento lanzarte alguna bala, por si hay suerte y en vez de esquivarlas, intentas quitarme la pistola, a besos.
Pero sigue siendo inútil y frustrante quererte tanto y que tú ni si quieras quieras intentarlo.
Y como Sabina, podría ponerme humilde y decirte que no soy la mejor, que me falta valor para atarte a mi cama...
Pero nunca me ha gustado mentirte amor, así que quítate las esposas y sal por la ventana... o quédate y desayunamos juntos.

Sentir

La vida es eso que pasa mientras tú esperas que esperen que les estás esperando. No hay duda, todo lo que puedas imaginar (y más), NO va ...